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Pruebas de carros
03-02-2010
Textoy y fotos: Javier Fueyo
Con tres carros híbridos en su línea de productos, Lexus sigue los pasos de la marca matriz Toyota en el mundo las tecnologías de propulsión ecológicas. El último en llegar, el sedán HS250h aúna la exclusividad de la marca con la economía de combustible. No es un carro barato (entre 35,000 y 45,000 dólares según acabados), pero promete un habitáculo de primera, alta tecnología y un manejo confortable, muy confortable.
El Lexus HS250h monta el mismo sistema híbrido que vemos en el Toyota Camry Hybrid. Sin embargo, cuesta casi 10,000 dólares más de partida. Lo mismo ocurre con sus rivales más cercanos el Nissan Altima Hybrid (26,780 USD) o el Ford Fusion Hybrid (27,950 USD), por cierto, North American Car Of The Year. Siendo, pues, el dinero uno de los mayores lastres de este carro, ¿qué podría hacer a un potencial comprador de un sedán híbrido decantarse por el Lexus HS250h y no por cualquiera de los otros vehículos anteriormente mencionados? Sin entrar en detalle aún, podemos asegurar que este Lexus es un Lexus y, como tal, nos deja maravillados por la calidad de los materiales, los gadgets tecnológicos y por su rodar confortable. Y además, según la EPA consume menos que aquellos, si exceptuamos al frugal Fusión que con 41 mpg en ciudad y 36 en highway es el mejor de los cuatro. El Lexus gasta 35 mpg en ciudad y 34 en carretera, mientras que las cifras del Camry son 33/34y las del Altima, 35/33.
Motor y suspensión
El Lexus HS250h monta un cuatro cilindros de 2.4 litros que combinado con el motor eléctrico es capaz de rendir 187 caballos. El sistema entrega el torque al tren delantero mediante una transmisión variable continua (CVT), que combinada con la silenciosa forma de trabajar de la transmisión híbrida hacen del Lexus HS250h un prodigio del confort. La fuerza se entrega de manera lineal y sin saltos entre marchas. Pero además de confortable, su transmisión híbrida también sabe ser contundente. Hace el 0 a 60 mph en menos de 9 segundos, un buen registro no sólo para un carro híbrido, también para un carro de gasolina de cuatro cilindros, en la senda de los más potentes V6. Las recuperaciones y adelantamientos son sencillos y muestran la misma facilidad que las aceleraciones. Los frenos responden bien al trabajo continuado, aunque el tacto del pedal es, ciertamente, esponjoso. Nada a lo que no podamos acostumbrarnos.
La suspensión resulta firme cuando tiene que serlo, es decir, en terreno sinuoso, y suave a la hora de pasar sobre baches y asfalto roto. El rodar, en general, es confortable y aplomado. En conducción más deportiva el HS250h se convierte en un carro sorprendentemente ligero apoyado por una dirección eléctrica rápida, aunque poco comunicativa.
El silencio por bandera
Si el Lexus HS250h nos resulta cómodo, muy cómodo, no se debe sólo a las equilibradas suspensiones o a los bien trabajados asientos, sino, y sobre todo, a la ausencia de ruidos. A velocidades de crucero elevadas, en autopistas interestatales o carreteras de primer orden, en torno a las 70 mph, cuando el motor de gasolina está en funcionamiento parece que circulamos únicamente con los motores eléctricos. La cabina está tan bien aislada que apenas se oye un leve rumor del motor y no filtra ni un ruido parásito de las ruedas o el viento golpeando en la carrocería. Sensacional.
Interior
Como es habitual cada vez que nos subimos a un Lexus, nos sigue llamando la atención la facilidad de manejo de todos los mandos y todas las funciones del carro. Los responsables de ergonomía en la marca japonesa parecen haber estudiado hasta el mínimo detalle el comportamiento del ser humano en un habitáculo y dejan poco margen a la improvisación. Todo está perfectamente colocado y en su justo tamaño, ni muy pequeño para equivocarse, ni muy grande para desentonar con el resto de la cabina. Por esa misma razón, los interiores de los Lexus pecan de algo de aburridos. En suma, los Lexus han dejado de tener un aire especial. En el caso del HS250h, esa sensación viene acentuada por un tapizado anodino que no resalta en absoluto, aunque el material sea de primera calidad. Los asientos delanteros son confortables sin más. Agarran convenientemente en terreno con curvas y además cuentan con ventilación y de calefacción acopladas.
De los asientos traseros podemos decir algo similar y añadir que, además, su posición resulta algo elevada, comparado con el resto de sedanes de la marca, debido a la necesidad de colocar todo el sistema de transmisión híbrida. Para nada es un impedimento al confort, puesto que dos o tres adultos caben sin mayores problemas en la fila trasera.
La cajuela resulta amplia y suficiente para un sedán de mediano tamaño. Admite objetos razonablemente voluminosos, incluido bolsas con palos de golf, pese a que los asientos traseros no son abatibles, por culpa de la naturaleza híbrida del carro.
Tecnología
El Lexus HS250h, al igual que hemos observado en el resto de familiares que hemos probado (LS460 o GS350 es un compendio de gadgets tecnológicos. En el caso de este híbrido, destacamos cámaras de aparcamiento delantera y trasera, posibilidad de conectar el iPod y un sistema de navegación con display y un controlador multifunción que permite manejar, incluso, el climatizador y la radio. Este último componente, que recibe el nombre de Remote Touch, es idéntico al ratón de un ordenador. Lo hemos encontrado bastante útil e intuitivo de utilizar. Es demasiado sensible al tacto -el cursor se mueve demasiado y a la mínima insinuación-, pero después de unos cuantos días de manejo se controla sin problemas.
En el cuadro de relojes, a la izquierda del velocímetro se ubica un gigantesco medidor de todo lo relacionado con el sistema híbrido de transmisión: potencia entregada, consumo de combustible y modo de manejo -eléctrico, convencional o híbrido.
Conclusión
En resumen, una apuesta interesante en el pequeño mercado de los sedanes híbridos que aglutina la calidad y la atención al detalle de Lexus con la economía de combustible de un sistema híbrido de transmisión. Si necesitas un sedán de respetable tamaño, eres amigo de la ecología y te gusta la distinción y la sofisticación, este es tu carro. Aunque para ello tengas que desembolsar varios miles de dólares por encima de la barrera de los 30 e incluso de los 40. Por ejemplo, en el caso de nuestra unidad de pruebas, su precio estaba en 44,975 dólares.
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