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11-06-2009
Javier Fueyo
Aterrizamos en Seattle, Washington, para conocer en persona el segundo modelo que Kia presenta en suelo estadounidense en 2009. El primero fue el Soul, lanzado en Miami. El tercero y último será el Sportage 2010, en un lugar todavía por determinar. Ahora le toca el turno al Kia Forte en carrocería sedán. A finales de verano llegará la variante coupe, conocida como Kia Forte Koup.
El Kia Forte es un pequeño sedán familiar que sustituirá al Spectra a medio plazo. Se trata de otro ambicioso lanzamiento dentro de la marca coreana ya que, al margen de reemplazar al modelo más vendido en la historia de Kia, tendrá la misión de pelearse con auténticos superventas del mercado mundial como el Toyota Corolla, el Ford Focus, el Honda Civic, Mazda3, Volkswagen Jetta o el Mitsubishi Lancer, por citar a algunos.
Algunos de los argumentos que presenta este nuevo sedán, como la economía de combustible, la funcionalidad y precio, son viejos conocidos en Kia. Otros, sin embargo, son nuevos dentro de la marca y ejemplifican a la perfección el esfuerzo de superación que la firma coreana está llevando a cabo y que la han llevado junto con su contraparte Hyundai a convertirse en el quinto fabricante mundial por volumen de ventas, séptimo en USA. Nos referimos a términos como estilo, potencia o dinamismo.
En las carreteras de Washington, entre pinos y fiordos, con Boeing, Microsoft y Starbucks como testigos, tuvimos la oportunidad de comprobar si lo que Kia afirmaba de su nuevo modelo era cierto.
Tres niveles, dos motores
El mercado de los sedán familiares de mediano tamaño tiene unos rasgos característicos muy claros y trillados y que casi ningun fabricante se atreve a vulnerar. Suelen ser modelos con dos mecánicas de cuatro cilindros; una primera para los clientes más sosegados, en torno a los 150 HP, y una para aquellos que demanden algo de deportividad. Suelen contar con innumerables niveles de equipamiento al servicio del cliente y, finalmente, suelen comenzar en torno a los 15,000 dólares más gastos de envío. Kia respeta todas y cada una de esas máximas salvo la última: el precio. El Kia Forte más básico, el LX, con cambio manual, arranca en 13,695 dólares, aunque debemos hacer notar que carece de aire acondicionado.
Kia Forte LX manual: 13,695 $
Kia Forte LX automático: 14,695 $
Kia Forte EX manual: 15,795 $
Kia Forte EX automático: 16,795 $
Kia Forte SX manual: 17,195 $
Kia Forte SX automático: 18,195 S
Las terminaciones LX y EX comparten motor y transmisiones. Ambas están impulsadas por un 2 litros DOHC de 16 válvulas con apertura y cierre variable que puede estar asociado a una caja de cambios manual de cinco velocidades o automática de cuatro. El consumo de combustible, tanto en las versiones manuales como automáticas, es de 25 / 34 mpg. Kia ofrece, en opción para quien desee algo más de economía de combustible un paquete especial Fuel Economy, a imagen y semejanza del XFE que GM ofrece en su Cobalt. Incluye una transmisión automática de cinco velocidades, dirección asistida mecánicamente, alternador “inteligente”, llantas de sílica de baja resistencia al rozamiento y algún que otro aditamiento aerodinámico. Según Kia el consumo de combustible mejora hasta las 27 mpg en ciudad y las 36 en carretera, mejorando incluso al del Chevrolet Cobalt XFE, manual, que gasta 25 mpg / 37 mpg.
Precisamente, un ejemplar con el Fuel Economy Package fue el primero que manejamos en un recorrido de pruebas de 150 millas.
La segunda unidad probada fue un Kia Forte SX con cambio manual de seis velocidades y un encantador paquete Leather, que le otorgaba un aire lujoso al interior del modelo. Todos los SX montan un motor de 2.4 litros y 174 HP con el que pretenden competir contra los Toyota Corolla XRS, el Mazda3 S Sport o el Chevrolet Cobalt SS. Fuera de estas ligas estarían el Impreza WRX o el Lancer Evo.
Imagen atractiva
Nuestro primer acercamiento visual al Kia Forte se produjo a las puertas del hotel Hyatt, en Seattle, donde Kia colocó “su campamento”. Ya allí nos llamó la atención el empaque ganado y la dinámica silueta, sobre todo cuando recordamos al Spectra al que sustituye. No en vano, la variante coupé, el Kia Forte Koup, fue escogido como el auto más atractivo del Salón de Nueva York. Aunque la carrocería sedán siempre resulta más seria y sobria que la redondeada curvatura de un coupé, en el caso del Forte, los diseñadores de Kia han trabajado en la fluidez de líneas haciendo que el auto parezca menos cuadrado de lo que en realidad es.

Un vistazo más profundo nos recuerda al Honda Civic, especialmente en ciertos elementos del frontal y en el perfil. Aun así, nos ha parecido que las proporciones del Forte son más armónicas y que resulta más atlético. La línea que surge en la parte superior de los faros llega hasta la puerta delantera, y gracias a un pincel muy educado, termina en una cola estilizada y vanguardista. Todos los trazos que atraviesan al carro son solidarios y combinan muy bien lo clásico con lo juvenil.
Sus dimensiones son levemente superiores a las que promedia la categoría. Con 178.3 pulgadas de largo sólo es superado por el Mazda3. Sus 69.9 de ancho lo colocan como número uno.
Ergonómico y amplio
Si, exteriormente, parece amplio y con empaque, el interior corrobora nuestra percepeción visual. Nada más entrar en el habitáculo la sensación que proporciona es la de un auto espacioso y cómodo. El espacio para hombros tanto delante como detrás es fiel reflejo de la anchura exterior del modelo. En ambas cotas marca uno de los mejores registros de la categoría con 55.7 pulgadas para las plazas delanteras y 54.7 para las traseras. De sus principales rivales, sólo el Corolla y el Mazda3 sedán pueden esgrimir unas cotas similares aunque casi una pulgada por debajo.
El otro punto fuerte del Forte es la cajuela. Con 14.7 pies cúbicos vuelve a marcar una diferencia con sus principales competidores. Ni siquera la amplia cajuela del Cobalt, rozando los 14 pies cúbicos, es suficiente rival. Si a ello le añadimos un volumen de habitáculo de 96.8 pies cúbicos (sólo el Mazda3 con sus 105.9 pies cúbicos presume de más espacio) y la posibilidad de incorporar como opción, en las versiones EX y SX, asientos reclinables para las plazas traseras, podemos afirmar que la capacidad de carga del Forte sedán es su punto fuerte.
No obstante, lo que más nos ha entusiasmado del Forte, es el trabajo realizado en la disposición de los mandos dentro de la cabina. Son pocos los autos de su cateogría en que el conductor puede controlar todo sin quitar la vista del frente. En el caso del Forte todas las versiones, incluidas las más básicas, llevan algunos mandos integrados en el volante. Además, el resto de botones está ubicado de manera realmente intiuitiva en la consola central. Son lo suficientemente grandes como para evitar distracciones al volante. Por si fuera poco, la altura de la silla respecto al tablero es muy buena. El cuadro de relojes es de fácil lectura con el display del computador de bordo en el centro.
Asimismo parece que Kia ha querido primar la posición y la comodidad del piloto. Las 43.3 pulgadas que el conductor tiene para colocar sus piernas son bastante superiores a las del resto de rivales, que apenas rozna las 40. Esta cota se ha obtenido sacrificando algo del espacio para piernas a disposición de la fila trasera. Realmente el ejercicio ergonómico realizado por Kia es de primera y, de no ser, por la ausencia de reglajes eléctricos y de reglaje de profunidad para el volante podríamos estar hablando de un fuera de serie.
Dimensiones
Exterior:
| Kia Forte
| Toyota Corolla | Honda Civic
| Mazda3 | Ford Focus | Chevrolet Cobalt |
| Longitud | 178.3 | 178.7
| 177.3 | 180.7 | 175 | 180.3 |
| Anchura | 69.9 | 69.3 | 69.0 | 69.1 | 67.9 | 67.9
|
| Altura | 57.5 | 57.7 | 56.5 | 57.9 | 58.7 | 57.1 |
| Batalla | 104.3 | 102.4 | 106.3 | 103.9 | 102.9 | 103.3 |
| Eje delantero / trasero | 61.3/ 61.6 | 59.8 / 59.9 | 59.0 / 60.2 | 60.4 / 59.8 | 58.6 / 58.1
| 58.7 / 58.1 |
| Interior: | | | | | | |
Espacio para cabeza Delante / detrás
| 40.0 / 37.8
| 38.8 / 37.2
| 39.4 / 37.4 | 38.9 / 37.5
| 39.2 / 38.3
| 38.5 / 37.7 |
Espacio para hombros delante /detrás
| 55.7 / 54.7
| 54.8 / 54.6 | 53.7 / 52.4 | 54.9 / 54.0 | 53.4 / 53.6
| 53.0 / 51.4
|
Espacio para piernas delante / detrás | 43.3 / 35.0
| 41.7 / 36.3 | 42.2 / 34.6 | 42.0 / 36.2
| 41.7 / 36.1
| 41.8 / 33.7 |
| Volumen habitáculo | 96.8
| 92.0 | 90.9 | 105.9 | 93.4
| N.D.
|
| Volumen de cajuela | 14.7 | 12.3 | 12.0 | 11.8 | 13.8 | 13.9 |
Mejora de calidad
El diseño del habitáculo también es armonioso y logra mejorar la calidad percibida respecto al Spectra al que sustituirá en medio plazo (de momento, Kia piensa en la pervivencia de los dos modelos). No obstante, aún se perciben plásticos muy duros o algunas uniones imperfectas. El material que predomina en el tablero es algo acolchado y se nota resistente, pero le quita fuerza al diseño por su simplicidad. Al prestarle atención a las molduras de las puertas se respira un ambiente austero que no a todos agrada. Lo mismo pasa con el tapizado, que si bien no cansa y es de bonita apariencia, la textura se siente un tanto áspera. Con el denominado paquete Leather, sólo disponisble en los EX y SX, la calidad visual mejora ostensiblemente, aunque para ello, hay que desembolsar 1,000 dólares más.
Buena dotación
Si una carrocería bien presentada y un interior espacioso y ergonómico no son suficientes argumentos para decidir una compra, sí puede ser un completo equipamiento. Realmente, el Kia Forte viene bien equipado desde su versión más básica. Junto a un elenco de elementos útil en materia de seguridad, se incluyen amenidades que pueden ser vistas como elementos premium en un auto que empieza en 13,695 dólares. Tal es el caso de la radio satelital, Bluetooth con mandos integrados en el volante, avisador de conducción económica, cristales tintados, etc. Este tipo de dotación va en aumento conforme subamos de niveles de terminado. Así, del base LX, pasamos al intermiedio EX (probablemente, el que representará el mayor volumen de ventas dentro de la gama, dado que el LX carece de aire acondicionado) y, finalmente, al deportivo SX con motor 2.4 litros.
El EX va un paso más allá que el LX y a la dotación de este último añade control de crucero con mandos integrados en el volante, aire acondicionado, intermitentes integrados en los espejos o cristales y retrovisores operables eléctricamente.
Por último la variante SX añade, aparte del motor de 2.4 litros y una suspensión retocada para hcer el comportamiento del auto más deportivo, neumáticos de medidas 215/45 en rines de aleación de 17 pulgadas y diez radios y pedales con acentos de metal.

Seguridad ante todo
La seguridad es el apartado más trabajado por los hombres de Kia. No hay trucos ocultos. Desde la versión básica hasta la más exclusiva obtienes lo mismo: un completo abanico de elementos destinados a la seguridad. Seis airbags, reposacabezas activos, cinturones de seguridad de tres puntos con limitador de esfuerzo, tanto delante como detrás, caja de seguridad y refuerzos laterales en los laterales del habitáculo, sistema de absorción de impactos en la columna de dirección, monitoreo de la presión del neumático, ABS + BAS + EBD, control de estabilidad y control de tracción.
Impresiones de manejo
Como ya comentamos, la primera unidad manejada se correspondía a un EX con paquete opcional Fuel Economy. No tuvimos la oportunidad de realizar una prueba de consumos para corroborar los datos facilitados por el fabricante de 27 mpg en ciudad, 36 mpg en autopista, pero sí que apreciamos la soltura con la que se desenvolvía el motor. Acoplado a la caja de cambios automática de cinco velocidades (para las versiones sin el Fuel Economy Package y para el básico LX queda la de cuatro) el motor sube de vueltas cuando se le exige. Obviamente, no es un motor deportivo, sino que está pensado para desplazamientos tranquilos. En adelantamientos a altas velocidades y en recuperaciones denota falta de fuerza, con lo que en modo completamente automático tiende a cambiar de relación más de lo que nos hubiera gustado.
Con unas suspensiones tipo McPherson delante y de doble barra de torsión con brazos oscilantes detrás, tuneadas para el gusto americano, el Forte filtra bien las irregularidades del asfalto. Eso sí, con el firme en mal estado, pongamos por ejemplo una autopista bastante transitada, el ruido que transmiten las llantas de silica se hace notorio e incómodo. Con el asfalto en buen estado, ese hecho pasa desapercibido.
Algo más deportivo, pero no mucho más, resulta el motor que monta la versión SX. Se trata de otro dos litros DOHC, también con sistema de distribución variable, 174 HP de potencia. Escogimos una unidad con caja de cambios manual de seis velocidades para tratar de exprimir las posibilidades mecánicas. A partir de cuarta relación, lo notamos falto de fuerza y con facilidad para caer de vueltas. Asimismo, la palanca de cambios tiene un recorrido excesimante largo y la inserción es poco precisa.
Mejor resulta el añadido de un tarado de amortiguación algo más dura, en lo que Kia denomina suspensión de orientación deportiva, disponible únicamente en el SX. Nos ha parecido un acierto, ya que en la versión EX la percepción general es de que se trata de un auto blando. Sin llegar a ser un Lancer o un Impreza, el SX está en disposición de enfrentarse a las variantes más deportivas de sus rivales como el Corolla SRX o el Mazda3 S . El motor responde con fuerza a bajos regímenes y marchas cortas y las suspensiones sujetan mejor la carrocería permitiéndonos animarnos algo más a la entrada de la curva. Lástima de la palanca de cambios manual cuya imprecisión provoca algo de respeto a la hora de sobrepasar los límites.
El frenado está soportado bajo cuatro discos con asistencia antibloqueo, lo que es una plusvalía tras varias millas de manejo deportivo, ya que resultan más resistentes a la fatiga. No obstante, nos encontramos con un tacto esponjoso y medianamente efectivo del pedal, aunque suficiente dada la vocación familiar del auto.

Kia, el Forte y un ejemplo de superación
Kia es un ejemplo de progreso en la industria automotriz. Hace 65 años se fundó la compañía en Seúl, Corea del Sur, como fabricante de bicicletas y tuberías de acero. Tras continuos cambios de enfoque, tuvo su primer acercamiento al mundo de la automoción, a comienzos de los 80, produciendo vehízulos Mazda para Corea. Una década más tarde, cuando apenas estaban fabricando modelos propios, y tras la bancarrota de 1997, la empresa fue rescatada por Hyundai Corporation. Gracias al capital y la forma de trabajar de estos la evolución ha sido constante y certera. El Grupo Hyundai Kia, con sus dos marcas, ha logrado revertir una imagen poco fiable para el consumidor y en apenas una década ya puede hacer alarde de ser el quinto fabricante mundial y el séptimo en Estados Unidos.
En 2008, en un momento en el que todas las marcas estaban pasando penurias, Kia recolectó su decimo cuarto año conseutivo de incremento de participación en el mercado estadounidense. Se trata de un ejemplo inigualable, 14 años en USA y 14 años creciendo.
A nuestro juicio, el Forte reúne la cualidad que ha puesto a Kia en el lugar donde se encuentra: envidiable relación calidad / precio, a la que añadir el plus de una garantía que sólo Hyundai puede igualar. Además, este modelo cuenta con adjetivos que sólo hasta ahora empiezan a verse en la marca: diseño, ergonomía y tecnología punta.
En suma, un producto bien realizado a un precio competitivo, pero que tendrá que sudar mucho para seguir la senda del Kia Spectra e, incluso, horadar el reinado de modelos como el Corolla o el Civic. Le queda un largo camino por delante.
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