Scion Xb 2008

Categorías: Carros baratos / Pruebas de carros / Scion
25-09-2008
Javier Fueyo. Fotos JC De Mier

La nueva generación del Scion Xb es como esas personas que, pese a ir acumulando años, se sienten más jóvenes y divertidas. Ha crecido en pulgadas y en libras y se ha hecho algo más "bebedor"; pero es todavía la alegría de cualquier sarao, gracias al festivo motor de cuatro cilindros de 2.4 litros que le acompaña, ese que Toyota utiliza para las versiones más deportivas del Corolla y el Matrix, las XRS, y el Camry.

 

El Scion Xb es uno de esos autos que yo llamo maniqueístas. Es de los que provocan adhesiones enconadas o furibundas invectivas. Es decir, es de ese tipo de carros que, o blanco o negro, o lo amas o lo odias. Como profesional que me gano la vida con los test de manejo, no quisiera -ni debiera- posicionarme en ninguno de estos dos polos opuestos. Simplemente, limitarme a hacer mi trabajo lo menos apasionadamente posible y a relatar lo mejor que pueda y de manera objetiva lo que es un Xb. Si alguna vez en esta prueba de manejo aprecian el menor atisbo de pasión, sentiría que mis objetivos no han sido cumplidos.

Antes de empezar, es necesario que pongamos los puntos sobre las íes y llamemos al Scion Xb por su nombre. No es un compacto, ni un minivan, ni un wagon. Podríamos decir que contiene características de los tres, pero no llega a ser ninguno en concreto. Tampoco es posible determinar su naturaleza. Ni es vehículo familiar al uso ni utilitario urbano. Tiene algo de los dos, pero encasillarlo en uno u otro apartado no sería hacer honor a la verdad. Me gustaría definirlo mejor como un auto único con su carrocería de formas cuadradas, su interior funcional y su imagen desenfadada. Está dirigido a jóvenes urbanitas que buscan un primer automóvil económico, llamativo y que dé rienda sueltas a sus deseos de movilidad. Así, lo mismo sirve para hacer un viaje de fin de semana que para usarlo diariamente para ir al trabajo o a la universidad.

Scion Xb 2008

Mayor, que no maduro
El Scion Xb se ha hecho mayor, pero sin perder un ápice de la frescura y originalidad con la que nació. Para 2008, Scion ha decidido cambiarlo por completo. Nueva plataforma, nuevo motor y mayor equipamiento.

Sigue siendo un representante de la tendencia Box, quizás el más fiel, pero ha ganado en empaque, presencia y tamaño. Se ha hecho, como ya he dicho, mayor, que no significa necesariamente maduro, y ha potenciado su rol de auto divertido y un poco loco incorporando un motor de 2.4 litros potente y fogoso. Buen torque a bajo regimen para salir el primero en un semáforo o para aprovechar las inercias laterales a la salidas de las curvas, inevitables dadas sus dimensiones y formas cuadradas. Con una caja de cambios automática de 4 marchas bien escalonada, la que llevaba la versión manejada, acelerar es un ejercicio recomendable. El Scion Xb 2008 se lanza hacia delante a las mínimas insinuaciones de nuestro pie derecho y cambia velozmente de relaciones, ya que enseguida llega al régimen que el mapa de gestión del cambio tiene establecido como momento de pasar a una marcha superior.

El 4 cilindros brama en aceleración –mucho más en deceleración y con el modo secuencial insertado para provocar una reducción más rápida de las marchas - pero es un sonido ameno. Otra cuestión son los ruidos aerodinámicos, que, aunque es un apartado que se ha mejorado en la nueva generación, continúan siendo su caballo de batalla. No obstante, el Xb 2008 está mejor aislado y, con el nuevo control crucero de serie, los largos viajes se hacen algo más llevaderos.

Son 158 HP y un torque de 162 libras pie, que significan un incremento de 50 HP y 57 lb pie respecto al 1.5 litros de la anterior generación. Pero, como todo en esta vida, el cambio de motor tiene un precio. El aumento de cilindrada y también de volumen -ahora pesa algo más de 600 libras- ha tenido una incidencia negativa sobre los consumos. Ya no es un auto que pueda ser catalogado como económico: de superar los 30 mpg en consumo combinado ha pasado a 22 mpg en ciudad y a 28 en autopista. Con un poco de insistencia sobre el acelerador nos podemos llevar más de un susto cuando nuestros se dirijan al contador de galones.

Más estable y espacioso
Para 2008, Toyota le ha cambiado la plataforma al Scion Xb. De la diminuta arquitectura del Toyota Yaris ha pasado a una mayor (de 98.4 a 102.4 pulgadas). Gracias a ello, ahora es 12 pulgadas más largo y 2.8 más ancho. La altura prácticamente no ha variado, con lo que la nueva plataforma ha tenido una incidencia realmente efectiva en su comportamiento, al cambiar las proporciones y hacerlo más estable

Pero donde más se ha notado esa ganancia de pulgadas es en el interior. La carrocería cuadrada da paso a un habitáculo sorprendentemente espacioso, en el que tres adultos viajarán con comodidad, al menos con el mayor confort que un auto de 167 pulgadas de longitud, 69.3 de anchura y 64.7 de altura puede proporcionar. El interior está realmente bien aprovechado.

Los asientos traseros se pliegan en una proporción de 60/40 incrementado el volumen de carga de 21.7 pies cúbicos hasta los 70. Y esto nos hace encontrarle una nueva utilidad para sus potenciales jóvenes compradores. En un momento dado, puede servir para hacer una pequeña mudanza.

La ergonomía es otro aspecto mejorado. El panel de instrumentos es más racional, con los mandos de climatización en una posición más elevada y más accesible. Todo está al alcance de la mano. La integración de ciertos mandos en el volante no hace sino acentuar esa sensación.
Scion Xb
Al igual que su imagen externa, la interna goza de frescura. La versión probada llevaba unos asientos con acento deportivo para conductor y pasajero y una juvenil tapicería como elementos distintivos, que unida al cuadro digital de relojes en rojo y negro.

Si hay algo que esta segunda generación mantiene respecto a la primera, al margen de su perfil cuadrado, es un elenco de elementos de seguridad que lo convierten en uno de los vehículos punteros en su mercado y con su precio. Al control de estabilidad, tracción y ABS, la generación 2008 añade, de serie, seis airbags y refuerzos en los paneles de las puertas en caso de impactos laterales. El control de crucero, manejable desde el volante, también viene de serie.

Económico, pero no tanto
A nadie debe de sorprender que el cambio de generación haya significado un incremento del precio: en torno a los 2,000 dólares. El Scion Xb sigue siendo un auto económico aunque no tanto como la primera generación. Entre 2004 y 2007, por poco más de 14,000 dólares tenías un auto urbano, original y disintivo. Ahora, son 16,600 dólares de partida (precio MSRP) a los que hay que añadir los que cada año la ley del combustible dicta. Este año según la EPA, el coste anual estimado en gasolina para un conductor promedio sería de 1,658 dólares.

Al menos, el Scion Xb viene bien equipado de partida. A los ya mencionados sistemas de seguridad activa y pasiva y elementos de confort, debemos recalcar el nuevo equipo de sonido Pioneer de 160 watios y 6 speakers con la posibilidad de conectar, algo que sin duda tendrán muy en cuenta los jóvenes compradores hacia los que va dirigido este vehículo. La versión probada contaba con un sistema Premium con un llamativo display por 425 dólares, único lujo que tenía añadido.

Adicionalmente, Scion ha hecho realmente sencillo la personalización del Xb con una extensa lista de extras y accesorios que van desde sistemas de audio avanzados, hasta aditamentos para la carrocería o llamativos rines en combinación con los más variados neumáticos. En una semana, Scion asegura tener personalizado tu auto con lo que hayas escogido.


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