06-08-2008
Alberto Mallo
En julio de 2007, Gordon Murray Design anunció el arranque de un ambicioso proyecto para un revolucionario vehículo urbano. Doce meses después, el ingeniero sudafricano que da nombre a su empresa ha confirmado que todo sigue adelante, pero sólo ha desvelado unos bocetos a falta de un año para su presentación oficial.
Casualmente, están realizados en el mismo e inconfundible estilo que los equivalentes del McLaren F1, el superdeportivo con motor BMW que diseñó a principios de los años 90, después de que los monoplazas por él concebidos ganaran 5 años el Campeonato del Mundo de Pilotos de Fórmula 1.
El futuro coche de Gordon Murray recibe el nombre de T.25 y es un pequeño monovolumen que no llega ni con mucho a los 3 m de longitud. Según su silueta, deberá ser lo más parecido a un smart. Y es que Gordon Murray dice que los primeros en verlo serán quienes se involucren en el proyecto. Ya lo están como socios Caparo Group y Mohr Davidow Ventures , pero aún ha de entrar en escena un tercero. Gordon Murray negocia con “importantes compañías y grupos” aspectos comerciales e industriales referentes al T.25 y a otras versiones de vehículos cuya producción siga el mismo método. Porque el proceso de fabricación es, según Murray, algo absolutamente revolucionario y con mínimas emisiones de CO2.
Las otras características principales del T.25 son su arquitectura, ligereza, respeto al medio ambiente durante su ciclo de vida, espacio interior y tamaño. Murray asegura que los planes referentes al peso, así como calendario, costos, diseño y realización se han cumplido, de manera que el primer prototipo estará funcionando a primeros de 2009.
Además de este prometedor planteamiento, Gordon dice que su modelo de negocio es tan sencillo, que el proceso de producción puede adaptarse a diversos tipos de motores, combustibles y carrocerías.
Gordon Murray Design también ha distribuido una imagen en la que se aprecia como tres T.25 aparcados en batería sólo ocupan el espacio de una plaza convencional de aparcamiento. Murray busca la movilidad frente a la congestión, pero sobre todo quiere «ofrecer a los automovilistas un incentivo para cambiar a coches más pequeños y ligeros, probando que pueden ser seguros y, por encima de todo, divertidos de conducir»
Y ¿cuánto costará? «Sustancialmente menos que los automóviles tradicionales, mientras que sus costes de mantenimiento serán la mitad que los de un compacto actual» Pronto sabremos más.
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